El 18 de febrero de 1981 fue
promulgada la ley que los médicos, con el propósito de autorregularse, habían
venido reclamando de tiempo atrás. Fueron la Academia de Medicina y la
Federación Médica las instituciones que lideraron la idea de que debía contarse
con un instrumento que sirviera de guía para el correcto ejercicio de la
profesión y, a la vez, con tribunales que juzgaran y sancionaran a quienes se
apartaran de ella.
Así nació la Ley 23, o Ley deÉtica Médica, la cual; Sin desconocer la buena intención de sus gestores y
redactores, con el paso del tiempo fueron saliendo a flote debilidades y